
Desde siempre oímos voces que disienten, o aprueban, según sea el caso, todo lo que decimos o pensamos. Oímos voces que conversan con nosotros sin nuestro permiso. No está explicado en algún manual o sustentado en las tablas de la ley pero, sin importar el momento y el lugar, las voces interrumpen lo que estemos diciendo o pensando: hablan sin pensar, lo primero que se les ocurre, y nunca sienten remordimiento alguno ni saciedad de ninguna clase.
Una vez, mientras hablaba conmigo mismo, por allá en mi primera década de vida, me interrumpió un susurro infantil que me proponía hacerme a mí mismo una pregunta tan difícil que no pudiera responderme. Acepté en silencio y pensé en qué podría preguntarme para que no pudiera responderme. Pensé en cosas de adultos pero no se me ocurría nada; los adultos no tienen imaginación y siempre hacen lo mismo, me dije. Pensé en inventarme algo pero nada se me ocurrió; inventar es para la gente que tiene muy pocas cosas que hacer, pensé. Hasta pensé en preguntarme qué quería preguntarme y así terminar preguntando algo imposible de responder o respondiera algo imposible de preguntar; casi creo un agujero negro sin saberlo, casi fundo una religión que se perseguiría a sí misma por errar. Al final, con algo de resignación, la voz infantil me dijo que me preguntara algo que nadie me hubiera preguntado. En efecto, lo hice, pero no supe qué responder porque jamás me hubiera imaginado que alguien llegaría a preguntarme tal cosa. Lo contaría, pero nadie en sus cabales preguntaría o respondería tal cosa.
Desde siempre oímos voces que no sabemos lo que preguntan porque a lo mejor no están preguntando sino respondiendo. Y eso, además, nunca lo sabremos, a menos que estemos en la cabeza de otro hablando sin parar.

Sí, la mente es como un laberinto, decía Borges, que se retroalimenta en sus vueltas y recodos. La meditación me ha sido útil para parar y, a veces, escuchar la respuesta de las voces.
Un saludo para ti desde Argentina.
Es verdad…algunas veces hay mucho ruido dentro, entre preguntas, respuestas, asumimos, suponemos, lo soltamos, lo tomamos….uffff un sin fin de escenas!!!