
La mirada transeúnte
Por: Angie Xiomara Bernal Salazar.
Que estamos en un viaje permanente es una condición vital que fácilmente tendemos a olvidar, pues, entre las pequeñas y grandes angustias de los días, resultan imperceptibles detalles cotidianos como el movimiento incesante de la Tierra, la piel que perdemos todos los días, el aire nuevo que inhalamos y que transformamos al exhalar, el tiempo que transcurre y que nunca regresa, las personas diferentes con las que nos cruzamos todos los días y, sobre todo, nuestro tránsito permanente de una emoción a otra.
Luchando entonces contra ese olvido, la premisa de esta columna será el viaje como una actitud ante la cotidianidad, ante el paisaje humano, natural y de concreto que habito. Para esta odisea que propongo resulta indispensable un sentimiento de confusión que motive a observar y a cuestionar lo vivido. Pues se trata, creo, de un turismo de la sensibilidad, en el cual el viaje, como he mencionado, será más una actitud que un desplazamiento, pues no es necesario estar en un lugar desconocido para sentirse extraviado, extranjero, aventurero. De hecho, quizás el asombro se genera más al encontrar diversas formas de mirar lo conocido que por la revelación de lo desconocido. Por ello, lo que resulta interesante para este tipo de viaje es la observación atenta y el análisis desprevenido de algunos detalles del camino que no escatiman en sensaciones, añoranzas y fantasías. Esos gestos casi imperceptibles que hacen las delicias de sentirse siempre extranjero, tal como lo canta Manduka, ese enigmático errante sonoro.
Bogotá, 8 de enero de 2015.

Esto es un saludo bien grande desde El sur de Australia (Adelaide) y quería hacerles una consulta. ¿Donde esta el » Rio del arco iris «(Rainbow)¿Y si tienen una fotito ¿. Un saludo cariñoso
Lalysoler