Les presentamos un ensayo de Daniel Rodríguez sobre arte, religión y cultura, que bien podría situarnos justo en frente de la obra de arte, en silencio, o detrás de ella, contemplando el silencio de los que están al otro lado.
¿Será la poesía importante para el ser humano? Más allá de ser el explotador constante de la cantera milagrosa del lenguaje, ¿será el poeta el portavoz de la humanidad?