En esta obra, el poeta nos invita a entrar en la vida. “La hierba entra, / no sale.” Una vez dentro, acechando esta visita del hombre, siempre estarán la duda y la incógnita en forma de nube.
Si una calle cualquiera es invadida
sin propósito
por una montaña de ciclistas
o una marcha de ecologistas protestando contra Coca-Cola
defendiendo los páramos y los nacimientos de agua…