«La juventud oscila entre escenarios contradictorios. Cree, irremediablemente cree en el porvenir, pero las tribulaciones humanas asaltan sus convicciones».
Miguel Ángel lega con sus prisioneros una auténtica problematización de la concepción que pueda tenerse de la obra artística en relación a su objetivo, su fin. Ellos expresan esa inagotable fuerza del arte.