Por: Mauricio Polina*
24 horas
Sentimientos torcidos por la nodriza
lágrimas de poco poder que caen
insurrección anabólica
ancla despedazada por tu sonrisa
consistencia pesada en imágenes dolorosas
Mundos caídos
despezados
encolerizando las manos
cosmos pre-fabricado
lágrimas que se apresuran a morir
una cuantía de sudores dormidos
Pedazos nostálgicos monologando
resquebrajados
luciérnagas de poco reflejo
35 Minutos y 8 Horas
Voy despacio hacia un destino oblicuo.
Dejado de la realidad.
Vuelo.
Caigo.
Traspaso las paredes de un abismo.
Nunca me caeré por una rendija.
No veré a través de la célula que tiene mi nombre.
Ni si hay salida.
Voy despacio hacia un destino desprotegido.
Lejano.
Sordo.
No bebo la sal de las lágrimas,
vértebras enunciadas.
Caigo loco.
Degollado de los sueños.
El prestigio se puede enterrar.
Yo ya no estoy armado de espejos.
Ni de reflejos.
Los dorsos me dan miedo.
Analizo.
Confío.
Me emborracho con una foto que no es la mía.
Voy lejos de las manos que siempre me querrán.
Desterrado de la laguna que no me podrá dañar,
voy hacia ti.
¡Recíbeme o mátame de verdad!
Silencio al fondo del alma
¡Calla tus calumnias!
Mantente cerrado del corazón
Que no salga el antagonista
Desaparece tu mano derecha
La silueta deseada
Enmudece tu nota musical
Calla tus verdades
No quiero tener la memoria que me quitaste
Dos noches contigo
Las gaviotas se han desaparecido de la playa del deseo.
Sólo estamos tú y yo,
dos pergaminos sin abrir,
Con la devoción de la noche,
del río,
del frío.
Dos noches contigo equivalen a un día de luto,
de quietud.
de retiro.
Silbando el otoño, imagino los días y las noches para que nos volvamos a ver.
«No me dejes.
No me olvides.
No me ames.»
Dos noches contigo fueron tan corto tiempo para decirte que aún te quería.
Que aún te quiero.
En el intermedio
Alguien mueve la punta del zapato con placer.
Unos cuantos gemidos rasgan el silencio.
En esa izquierda esquina la niña que pronto perderá los caireles.
Alguien más espera a su esposo.
5 centímetros de espesor entre mi zapato y la próxima butaca.
El fondo del escenario.
Unas cuantas vigilancias para aguardar el lugar intacto.
La música de fondo nos recuerda que aún no acaba el show.
2 asientos vacíos.
Un vals con los pies.
El intercambio de salivas, de risas.
¿Qué es toda esta grandeza? —alguien más se pregunta—.
Otra no puede pasar desapercibida… la riqueza ha llamado.
En el intermedio las caras se ven de reojo.
Lápices dormidos.
Miradas que delatan.
Chopin.
Unas notas en inglés.
En el intermedio se va perdiendo la inocencia.
Llega a su asiento.
Tiene sweater rojo.
En piernas de su madre se ha puesto.
¡Las horas!
Relajando los caireles.
Una fila regresa a su lugar.
Lo más auténtico en un intermedio teatral.
¿Era mi fila?
El día: 12 de Noviembre de 1934.
¿Hace cuanto que perdimos la razón?
* Mauricio de Jesús Polina Cano nació en Atizapán de Zaragoza (Estado de México), 1980. En la Universidad Autónoma de Aguascalientes se licenció en Letras Hispánicas (2000-2004). En 2006 cursó el periodo de docencia del Doctorado Cuestiones de lengua, sociolingüísticas y crítica textuales en la Universidad de Salamanca (España). Ha escrito 7 libros de poesía inéditos, y uno publicado: “Versos cincelados con el tiempo de la luna”, Ediciones El viaje y Pasto verde. Ha presentado dos discos de poesía “Tu voz es mi voz” (con la colaboración del distinguido locutor desaparecido Constantino Juárez Frías y “Cuando despierta la poesía” (en la voz del Lic. José Reynoso Martínez). Ha participado virtualmente con su poesía en el programa de radio “Vinilos 45” de Radio Oasis de Salamanca, en esa ciudad española.
Ha colaborado con varias revistas, virtuales y físicas, y muchos programas de radio. También ha sido invitado y ha organizado festivales de poesía. Además, cuenta con un espacio de poesía en canal-literatura.com, así como con un blog de sus trabajos literarios (https://identidadpoetica.wordpress.com/).
