
Ceno con un viejo ciego.
No veo lo que como pero sí lo que leo,
dice mientras mastica algo.
Antes de que le pregunte el porqué
ya está hablando de Virgilio
y del sabor de las aceitunas verdes.
Habla de su madre (no tiene padre)
y dice, casi susurrando, luego del sorbo de vino:
ser argentino es un acto de fe;
y remata, tras otro poco de vino:
como ser colombiano, pero menos fantástico.
