
Si una manada
de lo que sea
se acerca y se queda a nuestro lado
revoloteando
levantando polvo
ensordeciendo con sus chillidos
o
peor aún
hablando sin parar
es porque somos parte de la manada
o porque ella quiere que lo seamos
o lo necesita.
Si una manada no aplasta
ni mata
ni come
es porque está invitando
seduciendo.
