
Si existe entre los presentes
creyendo antes que nada en su palabra
y en caso de levantarse a ser valiente
alguien capaz de rebatir al mandatario de turno
habrá que abrirle pista
dejarlo correr como río nuevo
volar como avión de papel para que
en caso de haber presentes
los niños puedan reírse a carcajadas
y con suerte
con mucha suerte
terminen por contagiar a los presentes
y no al mandatario de turno.
Y con suerte
mucha suerte
nunca junto al mandatario de turno.
