Suena fuerte
la memoria
de un ayer que no vuelve,
que se escapa lento,
que no deja de andar.
¿A cuánto asciende
la miserable noche del olvido?
Es que ya no queda nada,
comienza el olvido a ganar terreno.
No esperes más…
todo va lento, pero seguro
en proceso de polvo.
El tiempo es implacable
y nos borra los recuerdos,
y nos borra del recuerdo.

