
Por: Sergio Marentes
Si los panfletos
en su papel blanquísimo como la vida
parecen decir lo mismo
una y otra vez
uno sobre otro
fotocopias incansables
espinas sin filo
y los jóvenes que los entregan
con sus miradas desbordantes de utopías
al contrario parecen ser uno solo
quien lo reciba
desatento
obligado
desinteresado
inerme
drogado
como marioneta
como títere
como plantilla
será uno solo con todos los que
como él
no lo reciben
