
Por: Sergio Marentes
Si los mal llamados líderes dictaminan
sin pestañear siquiera
que debemos cumplir con el trabajo
ese mismo que se nos encomendó como porcelana
sin mirar por las ventanas el clima y sus estragos
o cualquier evento natural
o hasta la vida misma ir libre por ahí
sin ir al baño a cuidar de las necesidades
físicas o espirituales
están entonces ordenando
sin tener el valor de ordenarlo
que dejemos colgada la piel
en el perchero gigantesco
de la entrada principal

Revolucionario porque ataca lo mitificado, lo establecido, es rebelión. Me gustó mucho.