Cinco poemas del libro ‘Licor de lodo’ del poeta colombiano Daniel Padilla Serrato.
Leer más
Cinco poemas del libro ‘Licor de lodo’ del poeta colombiano Daniel Padilla Serrato.
Leer más
Juan Diego Tamayo les presta su voz a unos personajes que desde sus oficios más diversos o de sus manías y modos de ir por la vida, le permiten juntar reflexiones sobre el mundo y el devenir, la muerte, la ensoñación y los desvíos del tiempo en un espacio lírico.
Leer más
VOY POR EL MUNDO CON UN AGUJERO DE BALA en el pecho. El aire me atraviesa de frío. Los niños juegan a asomarse de un lado y otro. Por allí, la única mujer se me fugó y la única orquídea que sembré no quiso echar raíces. Fredy Yezzed
Leer más
Un poema de Juan Manuel Roca inspirado en Christopher Lee y en la realidad vampiresca colombiana.
Leer más
«Entre tu cuerpo que se derrumba y el suelo
la intensa luz se fuga para mostrar las momias de la sombra».
Selección poética de Cindy Martínez Martínez, Colombia, del libro «La niebla, el delirio».
Leer más
«Uno a uno fueron saliendo despedidos en el aire y en el agua los espíritus peregrinos
de otros mundos, que se ocultan tras los hilos amurallados de la niebla».
«Envueltos por la niebla incesante
seguimos esperando:
La nostalgia es vivir sin recordar
de qué palabra fuimos inventados». Giovanni Quessep
En este poemario nos vamos a encontrar con el dolor de la ausencia, con la indignación de los conquistados, con el paso absolutamente irremediable del tiempo y con el cielo y el mar como incuestionables testigos del rugir mundano
Leer más
De su libro inédito MONODIA. | «Aferrarse no tanto
a ninguna palabra
porque todas caen desde el sol
-heridas de tiempo o de hastío-
contigo, con todo
agarradas al aire, hojas del otoño»…
sobre la calle
«…los árboles tienen puesta la vida
y puesta la muerte
como sus demás compañeros de tierra:
hombres, larvas, sedas, gotas, gorras,
palabras
aunque las palabras se fundan en el aire
y tomen un nombre, el nombre de aire».
De errores con causa está lleno el arte, como en el célebre relato en el que un hombre perdido e insolado bajo el pirómano sol del desierto, se tropieza con “una virgen hermosa” en un oasis y le dice, según afirman don José de la Colina e Ilán Stavans, estas palabras auto-consoladoras: “dime que no eres un espejismo, a lo que ella responde: el espejismo eres tú. Y acto seguido, el hombre desaparece”.
Leer más
«Escribir un poema es dejar caer un pequeño balde a nuestras aguas más profundas, allí donde mutuamente se invocan la pezuña y el ala. No es agua fascinada para la gozosa contemplación de Narciso lo que de allí emerge, sino espejo turbio para el diálogo con tus propios fragmentos, con tus maltrechas costuras»…
Leer más
He dicho que no puedo hablar. Tengo en mi boca la sustancia pastosa, la sierpe sin fin de las entrañas que se desdobla perezosamente, tiro de ella, la halo como si fuera una cuerda que han puesto en mi estómago en un instante ciego. “No puedo hablar”, Por arte de palabras, Luz H. Cordero Villamizar, […]
Leer más
De otro modo
habría yo querido recibirte:
en la curva más dulce de mi adentro,
en un cobijo de azules membranas,
en un mar de benigna oscuridad
que librara tus ojos
de la herida del sol de cada día…
Desnudos en la intemperie. Caminando por donde todavía no han aparecido los caminos. Por ahí deambulan los animales que Benavides utiliza como señuelo para acercarnos a Como acabados de salir del diluvio.
Leer más
Cada palabra me obliga a desconfiar de ella misma, de su peso, de su forma, de su lugar en la página en blanco que es la extensión de mi deseo. Y me dejo llevar por esas voces, voces escindidas de un cuerpo indeterminado, voces que van y vienen, diminutas, vegetales, voces tan fuertes como nunca lo podrá ser mi propia voz. La poesía me permite verlas danzar dentro y fuera de lo que nombran, aquello que siempre ha estado a nuestro alcance y nos brinda la posibilidad de escucharlas de otra manera, mirarlas desde otro ángulo de lo real.
Leer más¿Tienes una cuenta de WordPress.com? Accede ahora.
