Una reseña de «Memorias del nuevo mundo» de Homero Aridjis, en la que el autor nos da en su escritura lo esencial de la novela que reseña: el estilo queda resonando.
El calor ha propagado el deseo hacia aquellas partes que el sol no vio, no tocó, que tampoco ellos se han visto ni acariciado. El calor lo ha calado todo como un líquido en las espaldas, en los labios, en la garganta.