Todavía no sé a qué voy a la Feria del Libro de Bogotá o a cualquier otra librería si siempre me sucede lo mismo, siempre regreso con la certeza de que hice mal mi trabajo de lector.
Colgó. ─ ¿Quién te llamó? ─le preguntó desde la cocina─. ─El asesino, el asesino, mamá. Que a las cinco me va a matar. ─Cuando te vayas llévate una chaqueta, dicen que allá hace mucho frío. Salió sin despedirse. De camino a la estación pasó a la casa de un compañero de trabajo a dejarle una […]