Ante la muerte la actitud del perdedor en el cine negro de gángsters es diametralmente opuesta a la adoptada por el de vaqueros, por el vaquero o por el detective privado. En el cine estadounidense de la segunda y tercera generación de posguerra, subyace toda una filosofía del outsider a medida que sus personajes se van haciendo más y más infelices, más desgraciados. La muerte de Phill en Destino fatal de Robert Aldrich, es una de las muertes más dignas, más morales que nos ha ofrecido el cine estadounidense.