Lo más bello, irónico y brutal de ‘Limpieza de oficio’, la novela de Sergio Ocampo, es que se trata de payasos. Que los que mueren son seres tristes, marginados ya por una sociedad que ni siquiera tiene tiempo para reír.
Alberto Salcedo Ramos, una pluma versátil que persiguiendo siempre la belleza, jamás se permite abandonar la firmeza de los datos, la impertinencia de las preguntas, el foco de lo verdadero.