Este episodio explora la idea de perderse en el tiempo y en el espacio de la selva, a través de la literatura latinoamericana que la muestra como implacable.
Lisandro Otero ha vivido toda su vida del pincel y para el pincel, recluido feliz en el valle del Gran Chimán. Quizá la suya sea una obra maestra, quizá no… Eso en el fondo no interesa.