Un relato místico, que junto a «La joven del abrigo largo» son los únicos que se conocen de su obra titulada «Cuentos diminutos», que iniciara en 1927, pero que no concluyó.
El verdadero cine erótico es el que no sólo muestra el cuerpo, sino que indaga en la mente y refleja el alma de sus protagonistas. El que, de paso, nos dice algo de nosotros mismos y de la sociedad en que vivimos. El que se encarga de desempolvar algunos fantasmas y enfrentar nuestros propios miedos y fantasías.