El bálsamo inicial que sobrevino de su fervor por la pintura lo llevó a convencerse de que el aburrimiento es el vía crucis que debe recorrer un artista que ignora serlo.
No me gusta hacer cine, en absoluto, sus compensaciones no valen la pena. Es un trabajo amargo, además de un arte impuro que depende sólo de trucos. Alberto Moravia Por: Juan Guillermo Ramírez Las relaciones del cine con las demás artes y del cineasta con otros artistas han sido particularmente accidentadas. Del mismo modo, la cinematografía […]