Los antiguos construían ciudades sobre ciudades, una sobre otra hasta desaparecer la primera ahogada en su propia sangre. Los forasteros que arrasaban imperios –no lo olvida Latinoamérica– añadían cruces de madera, o de oro hurtado, en las cúspides pétreas de los templos sagrados de sus víctimas. Asimismo, Louis Malle (1963), construye su ciudad cinéfaga, […]
Leer más
